El auge de las tecnologías de visión artificial en la gestión de residuos
En los últimos años, las tecnologías de visión artificial han adquirido una importancia cada vez mayor en los servicios relacionados con las comunidades. La videovigilancia urbana, la limpieza urbana y el transporte son algunos de los sectores afectados por esta revolución tecnológica. La recogida de residuos no es una excepción gracias a los sistemas de análisis de residuos. Al permitir un análisis automatizado de los flujos recogidos, ofrecen soluciones para mejorar la calidad de la clasificación, optimizar las operaciones y reforzar la seguridad de los equipos. Numerosos municipios y operadores recurren ahora a estas soluciones para responder a los crecientes retos medioambientales y económicos.
Sin embargo, esta rápida adopción plantea algunas cuestiones, especialmente en lo que respecta a la protección de datos personales. En Francia, la CNIL (Comisión Nacional de Informática y Libertades) ya ha señalado algunos fallos relacionados con el uso de tecnologías similares. Los casos de recopilación excesiva de datos o de falta de transparencia han puesto de manifiesto la necesidad de un marco claro y riguroso que garantice el cumplimiento del RGPD (Reglamento General de Protección de Datos).
Visión artificial y RGPD: hay que encontrar un equilibrio
El RGPD, que entró en vigor en 2018, impone normas estrictas para proteger los datos personales de los ciudadanos europeos. Estas normas también se aplican a las tecnologías de visión por ordenador utilizadas en la gestión de residuos, siempre que recopilen información que pueda relacionarse, directa o indirectamente, con personas físicas.
En este contexto, surgen varios puntos que requieren atención:
- Minimización de los datos recopilados: Las soluciones deben limitar la recopilación únicamente a la información necesaria para su finalidad. Por ejemplo, las cámaras no deben capturar imágenes de la vía pública ni datos identificables, como nombres o direcciones.
- Transparencia: los ciudadanos deben recibir información clara sobre los datos recopilados, su uso y los derechos que les asisten.
- Seguridad de los datos: Las empresas deben implementar medidas técnicas y organizativas para proteger los datos contra cualquier acceso no autorizado o fuga.
Estos requisitos no siempre se cumplen, como han demostrado algunos casos recientes relacionados con la videovigilancia urbana. Estas situaciones recuerdan la importancia de adoptar un enfoque riguroso desde el momento del diseño de las soluciones tecnológicas.
Conformidad de las soluciones para la gestión de residuos
Las soluciones dedicadas a la gestión de residuos presentan una ventaja notable con respecto a las que capturan imágenes de la vía pública. Esta tecnología se basa en cámaras instaladas en el interior de los camiones de recogida, combinadas con algoritmos de análisis integrados. Los resultados se pueden consultar a través de una interfaz web, lo que permite a las autoridades locales y a las empresas visualizar estadísticas, mapas de clasificación e informes detallados.
Uno de los puntos fuertes de esta solución es su cumplimiento de los requisitos del RGPD. La empresa ha implementado varias medidas para garantizar la conformidad de su sistema:
- Las cámaras están orientadas únicamente hacia el interior de los contenedores, lo que excluye cualquier captura de imágenes de la vía pública.
- La resolución de las cámaras es limitada, lo que impide leer la información personal sobre los objetos recogidos.
- Los datos se clasifican directamente en el camión a través de la caja de cálculo, lo que limita su transmisión únicamente a la información relevante, como los errores de clasificación o las estadísticas.
- La empresa, por ejemplo Lixo, actúa como subcontratista, siguiendo estrictamente las instrucciones de sus clientes, que siguen siendo responsables de los datos recopilados.
Estas medidas ilustran cómo es posible combinar la innovación tecnológica con el cumplimiento de la normativa vigente.
Las responsabilidades de los actores en la gestión de datos
En el marco de la gestión de residuos, las responsabilidades en materia de datos personales se reparten entre varios actores:
- Las colectividades (o EPCI) son responsables del tratamiento de los datos. Deben asegurarse de que las soluciones que utilizan cumplen con el RGPD.
- Los proveedores tecnológicos, como Lixo, actúan como subcontratistas. Deben garantizar la seguridad de los datos y respetar las instrucciones de las autoridades locales.
Este marco normativo, aunque estricto, ofrece una base sólida para la adopción de tecnologías innovadoras, al tiempo que protege los derechos de los ciudadanos.
Es importante señalar que la gran mayoría de los datos recopilados por la solución no son datos personales. La única situación en la que se pueden recopilar datos personales es en relación con los números de los chips RFID presentes en los contenedores, y solo a petición expresa del cliente. En este caso, Lixo actúa exclusivamente como subcontratista, de acuerdo con las instrucciones del cliente, que sigue siendo el responsable del tratamiento. Lixo se asegura entonces de cumplir con todas las obligaciones impuestas a los subcontratistas por la legislación sobre protección de datos, en particular el RGPD.
¿Qué retos nos depara el futuro?
El uso de la visión artificial en la gestión de residuos aún está en plena evolución. En el futuro, estas tecnologías podrían integrar algoritmos de IA aún más potentes, lo que permitiría un análisis más preciso y una adaptación en tiempo real a las necesidades de las comunidades. Sin embargo, esta evolución deberá ir acompañada de una mayor vigilancia en materia de protección de datos.
Soluciones como la de Lixo, aunque actualmente cumplen con el RGPD, deberán seguir adaptándose a los requisitos de la CNIL y a los cambios en el marco normativo. Esta capacidad de adaptación es esencial para garantizar que los usuarios sigan cumpliendo con la normativa, incluso en un contexto legislativo en constante evolución. Empresas como Lixo desempeñan un papel clave al mantener un diálogo regular con la CNIL, los sindicatos profesionales y las autoridades locales, con el fin de anticiparse a los cambios y ajustar sus soluciones en consecuencia.
Al mismo tiempo, los usuarios de estas tecnologías pueden recurrir a sus proveedores para obtener asesoramiento jurídico y documentación clara. Estos recursos permiten comprender mejor los retos que plantea el cumplimiento normativo y utilizar estas herramientas con total tranquilidad, sin correr el riesgo de incurrir en incumplimientos.
Para que estas tecnologías sigan desarrollándose de forma sostenible, los actores del sector deberán innovar respetando los principios fundamentales del RGPD: minimización de datos, transparencia y seguridad. Esto será esencial para mantener la confianza de los ciudadanos y garantizar una adopción duradera de estas soluciones.
La visión por ordenador representa un avance importante para la gestión de residuos, ya que ofrece herramientas potentes para mejorar el rendimiento de las comunidades y las empresas. El ejemplo de Lixo demuestra que es posible conciliar innovación y cumplimiento normativo, siempre que se adopte un enfoque riguroso y transparente. A medida que estas tecnologías sigan desarrollándose, será fundamental mantener este equilibrio para construir un futuro más sostenible y respetuoso con los derechos de los ciudadanos.




