Clasificación 2025 de los errores de clasificación en el flujo de envases
La clasificación de residuos sigue siendo una etapa clave para optimizar el reciclaje y limitar el impacto medioambiental. Gracias a la combinación de análisis automatizados basados en tecnologías de inteligencia artificial y caracterizaciones manuales tradicionales, ahora es posible identificar con precisión los principales errores de clasificación detectados en Francia en 2025 (indicadores registrados el 15/11/2025).
Los errores de clasificación: un impacto económico y medioambiental cuantificable
En 2025, los errores de clasificación siguen pesando mucho en la gestión de los residuos domésticos en Francia. Según los datos recopilados por los sensores Lixo, el 55 % de los contenedores de recogida están contaminados, lo que perturba las cadenas de clasificación y reduce considerablemente el rendimiento del reciclaje. Estos errores no se limitan a problemas técnicos: también representan un coste colosal para las colectividades. De hecho, el coste anual de los errores de clasificación de los residuos domésticos en Francia se estima en 2000 millones de euros, incluyendo los costes adicionales de tratamiento y las oportunidades de valorización perdidas.
Gracias a un simulador desarrollado por Lixo, ahora es posible evaluar con precisión el impacto financiero de estos errores de clasificación. Esta herramienta pone de relieve los principales gastos relacionados con los contaminantes, lo que le permite identificar las medidas prioritarias para reducir estos costes.
Principales errores de clasificación identificados en los envases
1. Bolsas negras: 7 087 100
Las bolsas de plástico opacas, independientemente de su color, representan una fuente importante de contaminación, ya que impiden el reciclaje de los residuos reciclables.

2. Vidrio: 1 232 400
Aunque existen sistemas específicos de recogida de vidrio (como los puntos de recogida voluntaria o la recogida puerta a puerta), la presencia de vidrio en los flujos de envases sigue siendo frecuente, lo que dificulta la clasificación.

3. Plástico rígido: 531 400
Los objetos de plástico rígido, como las cajas, a menudo se depositan erróneamente en los contenedores de envases. Estos artículos no son adecuados para este flujo y deben redirigirse a los puntos limpios o a los canales de reutilización.

4. Otras anomalías: 441 517
Una clase de residuos genéricos que pueden ser recipientes de cerámica, utensilios de baño, muebles de interior, objetos decorativos como cuadros, esculturas e incluso césped artificial.
5. Textil: 211 989
Los textiles suelen tirarse por error a los contenedores de envases. Estos artículos requieren canales específicos de recogida y valorización, distintos de los flujos de envases reciclables.

La falta de adecuación entre las instrucciones nacionales y la realidad local penaliza la recogida selectiva. El análisis cuantitativo confirma que los ejemplos prácticos y los soportes visuales son decisivos para reducir los errores más frecuentes.
Los datos presentados en esta clasificación proceden de los sensores Lixo, instalados en más de 500 camiones de recogida en todo el territorio francés. Aunque ofrecen una visión representativa de los errores de clasificación más frecuentes, no cubren la totalidad de las anomalías presentes en el flujo de envases, lo que deja margen para un análisis complementario.
Los residuos peligrosos: un problema creciente en 2025
Además de los errores clásicos de clasificación, el año 2025 pone de manifiesto un preocupante aumento de determinados residuos peligrosos encontrados en los flujos de envases. Estos contaminantes, aunque menos frecuentes en volumen, suponen riesgos significativos para los equipos de recogida y tratamiento.
Número de botellas de óxido nitroso detectadas en 2025
- 8 759 botellas detectadas
- Estas botellas se encontraron en 7905 contenedores, lo que pone de relieve un fenómeno en aumento que acentúa los riesgos para los agentes de recogida y tratamiento. Se necesitan campañas de información específicas para sensibilizar a los usuarios sobre su gestión.

Número de bolsas de residuos sanitarios peligrosos detectadas en 2025
- 58 656 bolsas de residuos sanitarios peligrosos detectadas.
- Estos residuos con riesgo infeccioso se identificaron en 43 198 contenedores recogidos. Su presencia en flujos inadecuados representa un peligro real para los agentes y requiere una movilización conjunta de las autoridades locales y el sector médico para mejorar su clasificación.

Una gestión más segura de los residuos
Estas conclusiones ponen de relieve la importancia de adoptar un enfoque global para tratar los errores de clasificación, que incluya no solo los residuos domésticos, sino también los residuos peligrosos. En 2025, será imprescindible reforzar las campañas de sensibilización y mejorar las infraestructuras de recogida para responder a estos nuevos retos.
Hacia una clasificación más eficaz y sostenible
Los datos de 2025 ponen de relieve avances significativos en la comprensión y la caracterización automática de los errores de clasificación, pero también revelan retos persistentes. Las bolsas de plástico, ya sean opacas o transparentes, siguen siendo los principales contaminantes, lo que pone de manifiesto una confusión duradera sobre las instrucciones de clasificación.
Las comunidades que adoptan este tipo de tecnología obtienen una ventaja significativa. Por un lado, obtienen datos precisos sobre los errores de clasificación, lo que les permite ajustar sus campañas de sensibilización y sus instrucciones locales. Por otro lado, optimizan su rendimiento de clasificación al reducir la contaminación en origen, lo que se traduce en un ahorro en los costes de gestión y una mejor valorización de los residuos.
La tasa media de contaminación y la puntuación de contaminación muestran que aún hay un amplio margen de mejora. Estas cifras exigen una acción concertada entre las autoridades locales, las empresas y los ciudadanos para reducir los errores de clasificación y maximizar el reciclaje de residuos. Deben reforzarse las campañas de sensibilización, basándose en datos locales para abordar los problemas específicos de cada territorio.
Por otra parte, el aumento de los residuos peligrosos, como las botellas de óxido nitroso y las bolsas de residuos sanitarios, pone de manifiesto los riesgos crecientes para los agentes de recogida y tratamiento. Estos fenómenos emergentes requieren respuestas rápidas, en particular mediante campañas de información y la creación de canales específicos.
En 2025, la clasificación de residuos sigue siendo un reto colectivo. Si bien los datos muestran avances, también recuerdan que la transición hacia una gestión de residuos más eficaz y respetuosa con el medio ambiente se basa en la movilización de todos los actores. El objetivo es claro: reducir los errores, valorizar más y construir un modelo de gestión de residuos basado en datos.




