La gestión de los residuos de actividades económicas (DAE) representa un reto importante para todos los operadores del sector. Las restricciones normativas, la trazabilidad insuficiente y la optimización de los flujos de materiales reciclables son retos que exigen una evolución constante de las herramientas de gestión y análisis. Hoy en día, gracias a la integración de tecnologías avanzadas, es posible aportar respuestas concretas a estos problemas, allanando el camino para una gestión más eficaz de los residuos profesionales.
Nuevos retos en la gestión de residuos profesionales
La recogida de residuos empresariales se caracteriza por una gran variedad de flujos, volúmenes y limitaciones operativas. Esto requiere herramientas capaces de adaptarse a diversas configuraciones, ya sea la densidad de las zonas comerciales urbanas o la pluralidad de los tipos de residuos producidos. Con el fin de optimizar las operaciones de recogida de residuos profesionales cuando se almacenan en contenedores, los operadores organizan rutas compartidas con varios clientes. Esto permite reducir los costes y el impacto medioambiental de la recogida de residuos, pero complica la trazabilidad y el control de la calidad de la clasificación.
Trazabilidad: un requisito previo complejo de implementar
La falta de sistemas de seguimiento automatizados para cada contenedor profesional sigue siendo uno de los principales obstáculos para una gestión óptima. Inicialmente, un error de clasificación no podía atribuirse a la empresa productora. Dado que todos los contenedores se mezclaban durante la recogida, hasta ahora era imposible asociarlo a una entidad en particular. El análisis automatizado de los residuos permite responder en parte a este problema. A partir de ahora, un contenedor que contenga errores de clasificación puede atribuirse a una empresa productora.
Detección en tiempo real frente a análisis diferidos
La mayoría de los errores de clasificación en los residuos profesionales se detectan tarde, una vez que los flujos se han mezclado, lo que imposibilita la localización precisa de las fuentes de contaminación. Consecuencia: deterioro de la calidad de los materiales reciclables, pérdida de valor para las cadenas de reciclaje y aumento de los costes para los recolectores.
Requisitos normativos y cumplimiento
En Francia, la normativa obliga ahora a los profesionales a reducir los errores de clasificación, en particular para garantizar el cumplimiento de los objetivos de reciclaje. Las herramientas tradicionales, a menudo manuales y basadas en muestreos puntuales, no reflejan fielmente la realidad sobre el terreno. Por lo tanto, los operadores de recogida deben recurrir a soluciones automatizadas, capaces de proporcionar datos representativos y explotables.
Hacia una nueva generación de soluciones para la recogida de residuos sanitarios
En el contexto de la recogida de residuos profesionales, identificar los errores de clasificación e informar a las empresas es fundamental para todas las partes implicadas. Para el recolector, es importante garantizar la calidad de los flujos recogidos o poder facturar los errores de clasificación. Para las empresas productoras de residuos, es necesarioestar informadas cuando se cometen errores de clasificación para poner en marcha medidas preventivas y reducir su impacto medioambiental y el riesgo financiero. Sin embargo, a falta de herramientas precisas para caracterizar y atribuir los errores, seguía siendo imposible identificar con precisión los errores de clasificación.
La inteligencia artificial responde de forma innovadora a este reto al permitir una detección automatizada, objetiva y trazable de los errores de clasificación, directamente durante la recogida. Gracias a esta tecnología integrada, cada contenedor no conforme puede identificarse, documentarse y asociarse con precisión al establecimiento en cuestión. Este dispositivo permite:
- Aplicación equitativa y transparente de la facturación de sanciones
- Mayor responsabilidad de los productores profesionales gracias a un seguimiento individualizado.
- Mejora de las prácticas de clasificación mediante información específica
Gracias a estas innovaciones, los operadores se aseguran de que el coste de los errores de clasificación ya no recaiga sobre todo el flujo, sino sobre los responsables de las discrepancias. Este enfoque fomenta el compromiso de las empresas con prácticas más virtuosas, optimiza la calidad de los materiales recogidos y garantiza una gestión más justa y sostenible de los residuos profesionales.
El sector está viendo surgir algunas soluciones aisladas de análisis integrado y automatización adaptadas a las especificidades del mundo profesional. ¿Por qué son tan escasas? Como se mencionó al principio del artículo, los flujos recogidos presentan una gran variedad de residuos. La mayoría de las soluciones de análisis detectan una veintena de tipos de residuos.
Un número claramente insuficiente para caracterizar automáticamente los errores de clasificación de un centro comercial. Por eso, la mayoría de los operadores utilizan soluciones de detección de errores de clasificación mediante IA con un mínimo de 60 tipos de residuos.
Si tomamos el ejemplo de Lixo, gracias a la última actualización de su modelo de IA, bautizado como Omnia, sus capacidades de detección les permiten ahora detectar más de 90 tipos de residuos.
Optimización de la calidad de los materiales recogidos
Una de las principales ventajas es la detección, desde el punto de recogida, de errores o contaminantes en los residuos valorizables. Este control inmediato mejora significativamente la pureza de los flujos, limitando la presencia de materiales indeseables en el cartón, el plástico u otros residuos reciclables. La experiencia adquirida indica una variabilidad en las tasas de detección (del 20 % al 60 % según los primeros proyectos piloto), lo que ilustra el potencial de mejora sobre el terreno.
Automatización de la desclasificación y la presentación de informes
Gracias a la automatización de los análisis, los recolectores pueden identificar inmediatamente los contenedores que no cumplen con las normas, desclasificar el contenedor y registrar el incidente en su sistema de información. Este proceso abre la vía a una facturación de sanciones más justa y transparente, así como a una mejor transmisión de la información a los clientes finales, lo que respalda el enfoque de mejora continua.
Caracterización continua para el cumplimiento normativo
Las soluciones de análisis integradas permiten complementar las auditorías manuales con una caracterización continua y exhaustiva de los residuos residuales. De este modo, los recolectores disponen, en tiempo real, de datos fiables e indicadores de rendimiento, lo que facilita la respuesta a los objetivos de los clientes finales, así como la gestión de sus servicios de recolección.
Fidelización de clientes y creación de valor
Al proporcionar informes precisos sobre la calidad de la clasificación y el cumplimiento de los objetivos de RSE, los operadores de recogida se convierten en auténticos socios para sus clientes profesionales. Estos diagnósticos personalizados favorecen la fidelización, posicionan al operador como un actor innovador y refuerzan el valor añadido de la oferta en un sector muy competitivo.
Un mercado en plena transformación y con amplias perspectivas
El mercado francés de residuos profesionales, estimado en unos 1500 camiones de recogida, se estructura en torno a grandes actores nacionales y especialistas locales. Dos de los principales líderes del mercado (Veolia y Suez) ya han comenzado a equipar su flota.
Basándose en la innovación, el sector profesional de los residuos se dota hoy en día de las herramientas necesarias para afrontar sus nuevos retos: mejora de la trazabilidad, reducción de costes, cumplimiento normativo y mayor valorización de los flujos recogidos. Esta evolución abre la vía a prácticas más responsables, transparentes y eficaces, capaces de acompañar de forma sostenible la transición hacia una economía circular.




